
“Si quieres, puedes”, “Si te esfuerzas lo conseguirás”, “Piensa en positivo y atraerás lo que piensas” ¿te suena? Estos mensajes, propios de taza de desayuno, pueden hacer mucho daño. Primero porque no somos imanes, no podemos atraer las cosas solo por pensar en ellas. Y segundo porque ¿qué pasa si, pese a esforzarme, no lo consigo? ¿O no estoy satisfecho con todo lo que he conseguido? ¿O cuando pese a tenerlo todo, siento que mi vida es una mierda?
Decía Ortega y Gaset “yo soy yo y mis circunstancias”, y esa es una de las cosas que vamos a hacer en terapia: poner las circunstancias encima de la mesa, porque también tienen mucho peso en lo que te sucede. Otra de las cosas que vamos a hacer es mirar dentro de ti y preguntar: ¿qué te ha pasado? ¿Cómo has llegado hasta aquí? Responder a esto no es fácil, pero es necesario.

Que hayamos normalizado vivir con estrés crónico, en piloto automático y sin tiempo para nada, no significa que sea saludable. De hecho, llega un momento en el que tu cuerpo te pide parar. Escúchalo.
Puede que sientas cosas como:
- Ha llegado un punto en el que no puedes más, sientes un agotamiento extremo.
- No sientes nada, ni frío ni calor. Es como vivir con una apatía constante.
- Has perdido las ganas y la ilusión de hacer cosas que antes te gustaban.
- Todo te irrita y tienes explosiones de ira sin razón aparente.
- Te criticas constantemente y te sientes culpable por todo.
- Tienes la sensación de tenerlo todo, pero no eres feliz.
- Has desconectado a nivel social, cada vez te sientes más aislado.
- O te sientes solo aún estando rodeado de gente, porque no entienden por lo que estás pasando.
Estas sensaciones y emociones pueden ser normales en algunos momentos vitales, pero si se instalan a vivir contigo pueden dificultarte mucho la vida.
Quizá sea el momento de pedir ayuda
Hola, me llamo Noemí Villafranca y soy psicóloga sanitaria, especializada en acompañamiento en procesos de duelo y problemas emocionales. Actualmente trabajo de forma presencial en Madrid y también Online.
Trabajar desde un modelo de psicoterapia breve integradora me permite lograr una visión global de cada persona, es decir, tener en cuenta aspectos tan importantes como su estilo de vida, su contexto y la forma en que se relaciona con éste y con las personas que le rodean. Para mí, es importante esa mirada global para poder entender y conocer qué te sucede.
Si decides dar el paso, la primera sesión informativa es gratuita. Son 20-30 minutos en los que me puedes contar qué es lo que te ha sucedido, y en qué piensas que puedo ayudarte. De esa forma podremos conocernos y poder así saber si soy el profesional adecuado para ti.
Quiero saber más
Antes de que te vayas, te dejo por aquí un ejercicio.
Cuando estamos muy mal, hasta levantarnos, leer, salir de casa o ir a una cena con amigos nos cuesta un mundo. Por lo tanto, el ejercicio que te propongo es el de “poco a poco” (y entiendo que me odies porque sé que lo que quieres es estar bien ya, ahora).
Proponte un paso pequeño, algo que te cueste un poquito, pero que no sea imposible. Algo que de 1 a 10 te cueste 3-4 de esfuerzo. Y cuando lo consigas celébralo y felicítate por ello, aunque aparezca una vocecilla diciendo que eso no es nada, que todo el mundo lo hace o que no tendría que costarte tanto esfuerzo... Céntrate en este pequeño paso todos los días, y pasa solo al siguiente cuando lo hagas de forma natural.
"El primer paso no te lleva a dónde quieres ir, pero te saca de donde estás" (Lao-Tse). Lo sé… al final yo también he caído en la frase de taza de desayuno.